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lunes, 24 de octubre de 2016

UN MES SIN AZÚCAR - ÚLTIMA SEMANA + MI DIETA DESPUÉS + REFLEXIONES



¡Hola a todos!


Usteden disculpen el retraso de las publicaciones de las últimas semanas, pero es que no tengo tiempo ni para peinarme (literalmente me voy al trabajo siempre con coleta...), pero lo prometido es deuda, y mejor tarde que nunca, hoy he sacado 20 minutos para contaros qué tal la última semana de mi reto sin azúcar y sin harinas refinadas y qué tal es mi dieta ahora, una semana y media después. 

Este trance (eso ha sido para mí), ha supuesto para mí el cambio en mi vida, EL CAMBIO. Siempre he sufrido con mi delicadeza en el estómago, antes de descubrir que era intolerante a la lactosa por razones obvias, y porque siempre que me he puesto nerviosa, mi salud digestiva se ha resentido. He acabado teniendo diarreas, náuseas, períodos de estreñimiento alternados con períodos de diarrea... No encontraba estabilidad. Con la dieta sin lactosa mi situación mejoró bastante pero los nervios seguían ahí, y además, me iba dando cuenta, porque parece que el cuerpo mismo te hace conectar contigo misma por dentro y conocerte mejor en situaciones así, de que habían ciertas cosas que irritaban mi intestino y mis logros comiendo sin lactosa, desaparecían. 

Pero, ¿sabéis? con la dieta que he estado siguiendo estos 30 días, dejando de lado el azúcar refinado, bollería industrial (aunque fuese sin lactosa), lácteos, fritos y harinas refinadas, mi cuerpo se ha reseteado y ahora me encuentro mejor que nunca. En este mes, además de recuperar la salud intestinal, la regularidad y el buen ánimo y color de cara, he perdido algunos kilos que tampoco me molestaban al comenzar, pero mi cuerpo no los necesitaba. Actualmente me encuentro en 53 kg, que para mi 1.60m, está genial. Me siento mejor y me veo mejor. 

Mi dieta ahora no excluye el 100% de los azúcares, pues ahora de vez en cuando me tomo un zumo o una galleta con chocolate (incluso una onza de chocolate valor con almendras), pero he enseñado a mi cuerpo a no depender de ello y lo tomo como algo puntual. El cuerpo no me exige consumir azúcar y eso es lo mejor, que me he desintoxicado gracias a estos 30 días.

Intento comer todos los días según la dieta mediterránea y cenar todas las noches verdura al vapor con algo de acompañamiento como pavo, pollo, huevo, atún... Y no me dejo mi cucharadita de semillas de lino, que también funcionan bien para el buen funcionamiento del sistema digestivo, aporta omega 3, vitaminas, minerales y fibra. 

Ojalá este reto pueda ayudar a alguien, que habiendo agotado posibilidades como yo hice, desee darle una oportunidad a la dieta sin azúcar y sin harina refinada. Ojalá todos lleguemos a un punto en el que no seamos esclavos de lo que tanto daño nos hace, y que tan en silencio se mantiene... Porque el azúcar es la droga de la alimentación del siglo XXI. 

Nos vemos pronto, bonitos.

¡Muá!

sábado, 8 de octubre de 2016

UN MES SIN AZÚCAR - SEMANA 3

Hola a todos, desde el otro lado de la pantalla.


Pocas novedades hay con respecto a mi bienestar actual y que llevo experimentando durante estas últimas 3 semanas, desde que eliminé por completo el azúcar refinado de mi alimentación. Sigo sintiendo la piel mejor que nunca, no tengo ansiedad por comer hasta hincharme y mucho menos necesidad de atiborrarme de dulces, prácticamente no me acuerdo de la bollería o del chocolate. Siento que mi cuerpo no los necesita para absolutamente nada. 

Lo único que debo destacar y que para los que sufrimos de Síndrome del Intestino Irritable y además, Intolerancia a la lactosa es algo así como buscar lo imposible, es que he conseguido estabilizar mi intestino y ya no siento dolor ninguno cuando acabo de comer, ya no tengo que interrumpir mi rutina diaria (trabajo, reuniones con amigos y familiares...) por tener que salir corriendo al baño. Parece que mi cuerpo ha agradecido que le ofrezca alimentos no tóxicos y nada de lácteos de origen animal y lo demuestra siendo regular y estable. 

La semana siguiente será la última en la que relate mis experiencias del reto "30 días sin azúcar", pero ésta va a ser mi forma de vida para siempre, porque a veces nos cuesta encontrar la manera de sentirnos bien, pero cuando la hallamos, nuestro cuerpo lo nota al 100%. 

A todos los que se encuentren en la misma situación desesperada, os animo a cambiar vuestra dieta por una mucho más sana, dejando de lado dulces, grasas y fritos, azúcares y bollería industrial y comiendo mucha más verdura y fruta, legumbres y hortalizas. Es un camino más, no perdéis nada y vuestra salud os lo agradecerá en todos los aspectos. Y aún así, si no encontráis mejora, entonces acudid a vuestro médico. 

A mí, sin duda, este reto me ha devuelto parte de mi vida.

En una semana tendréis mis opiniones finales. ¿Os lo vais a perder?

Muá.


sábado, 24 de septiembre de 2016

UN MES SIN AZÚCAR - SEMANA 1


¿Qué tal mi primera semana sin azúcar? 

Cuando me planteé empezar el reto me imaginé que todos los días iba a estar luchando para no meterme entre pecho y espalda un paquete de galletas (sin lactosa, obviamente), pero sorprendentemente no ha sido así. El primer día, tal y cómo he relatado más abajo en el registro de comidas y mis sensaciones diarias, fue el peor: el mono era real, tenía nerviosimo, ansiedad, pensamiento constante sobre todos los dulces que tenía y que me podía comer y que no podía, era agobiante... Hasta mal humor tuve después de cenar, que es cuando me siento a ver alguna serie o vídeos en Youtube con algo de chocolate, galletillas, cereales o palomitas... Y obviamente tuve que controlarme.

El resto de días han sido estupendos porque el mono ha desaparecido, el cuerpo me pide vegetales y muchísima agua y he notado mejorías físicas varias, como la desaparición del dolor de estómago y espamos intestinales propias del Síndrome del Intestino Irritable (a pesar de que el día 7 tuve una pequeña crisis), piel más luminosa, hidratada y desaparición de granos y menos puntos negros (y aparición de mejillas sonrosadas sin maquillaje, 100% naturales), nada de acidez o reflujo de lo cual he padecido mucho, regularidad a la hora de ir al baño, saciedad al terminar de comer y desaparición de la necesidad de picotear entre horas, menos cansancio y agotamiento en general y menos cansancio a la hora de caminar y subir escaleras.

Esto ha sido sólo en una semana, no me puedo imaginar lo que cambiará mi cuerpo cuando lleve dos o tres, o incluso el mes completo, aunque también os cuento que mi intención es seguir sin consumir azúcar refinada para siempre (al menos no la cantidad que antes ingería).

Peso al finalizar la semana 1:  55,3kg.

Si quieres saber cuánto pesaba antes de empezar, lee esta entrada.

Si quieres saber qué he comido exactamente durante esta semana y qué he experimentado exactamente día a día, sigue leyendo:


Registro semanal de comidas:


  • 17/09 (Día 1): No he desayunado (muy mal, lo sé), he comido macarrones a la boloñesa, merendado una tostada integral con pavo y una manzana y cenado tomate picado con aceite y sal y una tortilla francesa. He llevado todo el día muy bien el hecho de no acercarme a un bollo, ni a las tabletas de chocolate que hay en mi nevera, ni a las galletas de la despensa, y aunque merendar algo tan sosillo me ha costado un poco (normalmente tomo tostadas con mantequilla y nesquick y un batido de chocolate sin lactosa), me he motivado muchísimo yendo al supermercado a comprar variedad de verduras y hortalizas para cenar esta semana, así que no ha sido hasta después de cenar, cuando me he sentado en el sofá a ver "Intocable", cuando he empezado a sentir verdadera obsesión por ir a la cocina a por un trozo de chocolate y un par de galletas. En serio, me ha dado mono. Las comidas durante el día no van a cambiar demasiado a excepción de la merienda, pero después de cenar y mientras veo Youtube o alguna película, siempre como algo y siempre es dulce. 


  • 18/09 (Día 2) He desayunado una manzana y una infusión, he comido cazuela de fideos sin postre, he merendado tostadas de pan integral y margarina de maíz y he cenado un plato gigante de verduras al vapor, un aguacate, todo aliñado con aceite de oliva virgen extra, sal y una cucharada sopera de semillas de lino dorado. Hoy he tenido menos mono que ayer por la noche pero he sentido cambios en el humor y una mejoría increíble de la piel de mi cara, y parece mentira pero realmente es un beneficio eliminar el azúcar refinado y tomar más verduras y más agua (en esto también estoy esforzándome). Por la noche antes de dormir me he tomado un yogur de soja porque tenía hambre como para comerme todo el frigorífico y así he calmado a la bestia, jajaja.



  • 19/09 (Día 3) No he desayunado nada, he comido cazuela de fideos del día anterior, que en casa la comida que sobra no se tira, se come, también he merendado tostaditas integrales con lonchas de pavo y he cenado verdura variada al vapor con aceite y sal y semillas de lino (1 cucharada sopera) con un filete de lomo a la plancha y hummus y de postre, sandía, que tenía una pinta... Hoy he estado genial con respecto a los dulces, he estado en lidl y he pasado por delante de la panadería (mis padres han comprado dulces para ellos) y he visto donuts, triángulos de chocolate y nada... No he tenido tentación ni mono, ni nada. Ahora bien, cuando he visto a mi padre partir el donut, tan tierno... tan bonito con su chocolate... he caído y me he comido una esquinita. Luego me he sentido fatal por romper el ritmo del reto, pero tampoco quiero que esto se convierta en un "como dulce y me siento culpable..". Lo que sí estoy deseando hacer es pesarme el próximo sábado, cuando haga pública esta entrada, y pueda apreciar cuánto peso he perdido (porque me noto más delgada en la zona de la cintura, no mucho, un poco sólo).



  • 20/09 (Día 4) He desayunado lonchas de pavo y agua con el zumo de medio limón (no suelo tener mucha hambre recién levantada), he comido un plato de caldo casero de verduras y pollo y calabacín al vapor, he merendado coco crudo con un par de tostadas y el agua del coco con un sobrecito de stevia, y he cenado un plato de brécol al vapor con aceite y sal y una cucharada de semillas de lino, dos huevos escalfados y dos cucharadas soperas de guisantes salteados con jamón y morcilla (probadlos así, están buenísimos). Hoy ya no siento atracción ninguna por los dulces, de hecho me parecen todos un amasijo de grasas innecesarias y ácidas para el cuerpo, como si me cerebro ya me dijera que el azúcar y la bollería es excesiva en mi organismo, innecesaria y tóxica. Tengo la piel de la cara increíblemente mejor, estoy menos hinchada y llevo ya 4 días sin sentir dolores de estómago ni después de las digestiones, ni nada. Eso, para una persona que sufre de Síndrome del Intestino Irritable, es todo un logro. Lo que he notado, y no sé si tendrá que ver, es que tengo menos poros abiertos en la zona de la nariz, menos puntos negros, y ahora me los puedo limpiar con más facilidad que antes; imagino que esto será debido al cambio de la ingesta de agua, que antes no bebía apenas y ahora no me despego de la botella... la piel está mucho más hidratada y por tanto, los residuos que se quedan en los poros, están menos resecos y menos adheridos a la piel.



  • Durante los días 21 y 22 he comido más o menos lo mismo que en los días anteriores y no he notado más mejorías en nada, tampoco he notado cambios a peor ni mono ni necesidad de azúcar, así que no os quiero aburrir con un párrafo contándoos lo mismo que en los anteriores. Estoy muy sorprendida de lo bien que voy marchando con este reto, mi piel está radiante, no tengo molestias intestinales... ¿Qué más puedo pedir?



  • 23/09 (Día 7) He comido durante todo el día arroz blanco con pollo y agua con limón, lonchas de pavo para menrendar y una manzana. Lo cierto es que hoy ha sido un día no muy bueno...Demasiado bien iba todo. He tenido una crisis, imagino que de los nervios que estoy teniendo por cuestiones personales que no vienen mucho al caso, aunque puede ser que me haya empachado un poco de comer coco, no lo suelo comer a menudo y lo he pillado con ganas, a saber... Pero hoy he pasado un día como hacía una semana que no tenía. Veremos mañana qué tal sigue mi estómago. En cuanto al azúcar, sigo sin ingerir nada y no tengo ansiedad ni tentación. Creo que el registro de mañana entrará ya en la entrada de la semana 2, para poder escribirla cuando haya terminado el día. Mañana sábado me peso, tengo ganas de saber si he perdido algo, aunque esto no es una dieta para adelgazar, es una dieta para desintoxicar mi cuerpo de azúcar refinada y harinas refinadas. 





sábado, 17 de septiembre de 2016

EL RETO DE MI VIDA: Vida SIN azúcar

Hola, ¡chatos!

Después de ver numerosos artículos sobre lo perjudicial que es el azúcar refinada para la salud, he decidido empezar el reto de mi vida: un mes sin nada de azúcar. Soy intolerante a la lactosa y además, sufro de SII (síndrome del intestino irritable), así que mi salud digestiva a veces me trae de cabeza, es por ello que he empezado hoy mismo una dieta en la que retiro radicalmente algunos alimentos, entre ellos el azúcar, alimento innecesario pero altamente adictivo y que tiene el mismo efecto en el cerebro que una droga dura. 



Sé lo difícil que se me va a hacer porque, reconozco, estoy muy enganchada al dulce, así que quiero relatarlo todo, cada detalle, y observar los efectos que se van produciendo en mi cuerpo cuando vayan pasando los días y mi cuerpo me pida el azúcar que antes consumía y que tanto ha empeorado, estoy segura, mi relación con la comida. Así que semanalmente tendréis una tercera entrada durante este mes (que va desde el 17 de septiembre hasta el 17 de octubre), en la cual hablaré de lo que he comido (si no me he podido resistir con algo dulce también), de cómo me siento, de los cambios físicos que vaya experimentando y de lo que me vaya ocurriendo durante estos 30 días, aunque mi idea es continuar después de estos sin azúcar para siempre. 

Y cuando digo nada de azúcar, es nada. Nada de azúcar blanca refinada o alternativas nocivas como la sacarina, además de bollería, dulces, y alimentos endulzados artificialmente. Y ya que estamos también me he quitado las harinas refinadas como el pan blanco, aunque el seguimiento que veréis en el blog estará más centrado en el azúcar.

También quiero ver cómo influye este cambio en mi peso, así que hoy me he pesado y comienzo este reto con 56,1 Kg, bastante motivada (empezar una nueva etapa más saludable y creyendo que va a mejorar en algo mi calidad de vida, mis digestiones y mi relación con la comida...) y con el convencimiento de que aunque me cueste, voy a conseguir no tomar nada de azúcar durante 30 días.

¿Me acompañas? 

¡Muá!