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viernes, 6 de enero de 2017

Mi ÚNICA reflexión de Año Nuevo: Los propósitos de Año Nuevo ME REPATEAN la vida

Me vais a permitir que dedique una entrada en el blog a lo que me repatea la vida cada mes de enero desde que dejé de ser una niña, y no es nada más que los dichosos propósitos de Año nuevo. 

Yo jamás me he hecho una lista absurda de esas y siempre lo he considerado una idiotez, pero es que ahora me están entrando los balazos Mr.Wonderfuleros y posturetas en todo el costado y ya no puedo más con la Instatontería.



Está YouTube e Instagram plagado de vídeos y fotos posturetas en los que todos salen hiper felices de la vida hablando de lo que quieren del 2017: En Youtube todo dios con vídeos invernales, árboles de Navidad del catálogo del Corte Inglés (mi árbol tiene 20 años y de sacarlo y guardarlo cada año, porque obviamente lo reutilizo, pues está destrozao, como el de casi toa España), fondos con cuadros con frases inspiradoras y muebles nórdicos chachis de diseño con chimeneas y chocolates calientes en tazas posturetas de Mr. Wonderful (con las mismas frases que sus cuadros y que sus fotos de Instagram, originalidad, dicen), y salen haciendo filosofía barata y hablando cómo si esa fuese su naturalidad sin forzar, como si antes de darle al botón de la cámara no hubieran estudiado cada uno de los detalles, maquillaje y outfit (porque decir conjunto es de gente vulgar, mainstream para que lo entendáis), y como si tuvieran la verdad absoluta de la felicidad y el bienestar y vinieran a revelarla. 


Flawless (leído con la voz de Andrea Compton)

Y en Instagram, más de lo mismo: todo dios con fotos artificiales y muy estudiadas (algunas hasta retocadas con el photorgullosadeseryomismashop) y textos super profundos acerca del 2016 y de lo que esperan del 2017 -matizo que esa expresión me repatea doblemente porque de una medida de tiempo no se puede esperar nada, es como decir que esperas algo de un perchero o de un vaso-... si quieres que algo bueno suceda en el año trabaja duro para conseguirlo, esa sí es una buena meta a conseguir, y si le añadimos "centrarme en meterme en mis asuntos y la lengua en el culo " mejor .
Uf, qué día más intensito. Os juro que han sido 4 días muy intensos con tanto propósito espectacular para este año. Y es que si os fijáis, todo dios tiene el mismo tipo de aspiración, o más bien la misma lista de la compra de año nuevo: ir al gimnasio, leer más, hacerse vegetariano, pasar más tiempo con la familia, ser más ellos mismos, disfrutar de las pequeñas cosas... 

Qué originales todos. Nadie tiene aspiraciones más allá de ponerse como un cruasán o que en sus fotos aparezca un libro sobre la mesilla de noche. No falla.




Es que, macho, si no tienes en tus planes para los 365 días próximos todo eso, no eres digno de vivir y mucho menos de Instagram o de ser tendencia en YouTube. Hay que hacerse tonto y seguir la corriente de la originalidad, verse natural (pero natural mona, vayas a salir en una foto si no eres "guapa de cara")... mona y la adorable eternamente en las nubes para que vendas. 



Tienes que tener personalidad y ser ogirinal, pero si no es así, de esta manera, no vale. 

Volviendo al tema de los propósitos de año nuevo, me explicáis en primer lugar, qué coño tiene que ver un selfie morritos de pato con tus expectativas en el 2017? ¿Que en el 2017 vas a seguir con el narcisismo por las nubes? Como las fotos iguales subidas el resto del año con frases que dan diabetes. Claro que sí, guapi. Que tú quieres subir un selfie, me parece perfecto, pero no me pongas en la descripción todo lo ñoño del 2017... No sé, no pega. A mí, o me sobra la foto o me sobra el texto, pero... ¿todo junto? Me da todo el repelús. 




Y si tienes 30 años y llevas 15 escribiendo "apuntarse al gimnasio" como uno de los must a cumplir y aún no lo has conseguido, ¿se te ha pasado por la cabeza la posibilidad de que no te vayas a apuntar nunca porque en el fondo no te guste la idea? Es que hay que ser muy valiente para plantarse y gritarle al mundo que eres un antigym y declararte rebelde, que prefieres hacer 20 abdominales en la esterilla de pilates de tu casa y aprovechar los 7 euros que te costó en el Decathlon el año pasao. Hay que ser valiente para no hacer lo que toooodo el mundo. Asúmelo y busca otra alternativa para practicar deporte, que sé que lo más In es ir a un gimnasio nuevecito en el que un entrenador personal te obligue a moverte, pero te aseguro que caminar por el campo, tu ciudad o alguna vía verde funciona exactamente igual y es ¡GRATIS!



Hay que ser realista y elegir metas acorde con nuestras circunstancias, hay que establecerse objetivos menos grandiosos e Instagrameños pero que sí vayamos a cumplir, como ahorrar 20 euros al mes, usar ropa que ya tenemos en lugar de comprar más... 

¿Qué me decís de los atontolaos que se van a hacer vegetarianos y se hacen verduras una vez a la semana (para foto del insta y poder poner "cumpliendo retos, feliz, Wonderful, Flawless" o algo así), y comen pescado y pollo de vez en cuando porque joder, comer verde siempre sabe a poco... Y si encarta un telepizza o sushi, perfecto, barbacoa, por favor. 




"Semivegetarianos" he leído yo, con estos ojos que tengo, señores. Como diría Soy una Pringada, ¿me lo puto explicas? ¿Qué coño es ser semivegetariano? ¿Como verdura y cuando como pollo cierro los ojos? 


¿Semivegetariano?

O como arroz con verduras pero le añado unas almejas que es que así está buenísimo y lo del vegetarianismo pa' mañana... Pero me encanta ser vegetariana porque me siento muy feliz conmigo misma, me siento Wonderful

Y lo pongo en Instagram por que si no está en Internet, no existe. Al menos que exista para los demás, ¿no? No sé, si comes verdura a menudo y carne de vez en cuando, ¿eso no se llama ser normal? Digo yo. DIGO YO. No es que los vegetarianos no sean normales, ya me entendéis. 

Sin eres vegetariano o vegano existen dos pilares fundamentales que sostienen esta forma de vida, al menos que yo conozca: reducir el consumo de carne (sobretodo de animales torturados y maltratados en mataderos), y comer más sano y limpio. Así que si eres "semivegetariano", estos pilares morales también están a medias, también son "semi", ¿no?

POR FA-VOR. 

Luego llegan los que quieren ser más ellos mismos, eso también lo he leído mucho entre los maravillosísimos propósitos de Año Nuevo. Hasta libros se han escrito sobre esto: "Sé tú misma con estos sencillos trucos", ¿Cómo te va a enseñar alguien a ser tú? Si acaso te enseñarán cómo son ellos, los que lo han escrito ¡Pero tú eres tú, por Dios!... Pero que la moda ésta está muy bien, está muy bien ser tú mismo, pero vivimos en una sociedad en la que "ser uno mismo y sacar tu verdadero yo" es casi tan In, Wonderful y Flawless e imprescindible como respirar, es lo que todo el mundo oye, lee, lo que se vende, lo que te cuentan los YouTubers coach, lo que te dicen las Influencers, anuncios de Tv, lo que les escriben a las Youtubers más chachis autores desconocidos en sus exclusivos libros que se van a tragar las masas... Está muy bien ser uno mismo, pero creo que a la par se debería enseñar que hay casos en los que ser tú mismo no es algo de lo que estar orgulloso: no seas tú mismo si eres un homófobo, un machista, un enterao, pedante, fanfarrón, un acosador, un imbécil sin sentimientos....  Si ser tú mismo es ser un gilipollas , sé cualquier otra persona y tu yo verdadero quédatelo para ti. Ser uno mismo no tiene por qué ser bueno, ni es aplicable a cualquier persona. 


Me encontrado con personas que se anuncian como vagas, distraídas y olvidadizas, o bordes y peleonas y lo excusan con un "es que yo soy así", cuando en realidad ellos han decidido ser así, y te das cuenta de cuánto daño hace el "sé tú mismo", porque es más fácil dejarse tal y cómo uno es que tener fuerza de voluntad para mejorar los errores propios. 




Recuerda, sé tú mismo a menos que seas gilipollas. Entonces sé otra persona. 

Pero, ¿sabéis qué? 

Si yo tuviera que hacerme una lista de metas a conseguir, no las plantearía para un año entero, porque, vamos a ver... ya sabemos todos que en febrero ya se nos ha olvidado todo y ni gimnasio, ni ná de ná, así que yo te recomiendo que cada mes te imagines que es Año Nuevo y te plantees qué cosas quieres lograr tú con tu esfuerzo durante esos 30 días. Es viable también hacerlo por semanas, si ves que un mes es too much.

Y para el mes de Enero quiero trabajar duro en no alargar el despertador 5 minutos más tantas veces como suelo hacer. Es una meta sencilla, normal, vulgar y hasta avergonzante, pero es una real, algo que sé que tengo que corregir. Son de esas metas que no pones en tu lista postureta de Año Nuevo en Instagram, porque no es In admitir que las sábanas se te pegan y que estás to enganchao a dormir, más que a una droga. No es In admitir en Instagram que has aprendido a apagar el despertador dormida y que por suerte y porque Murphy no es tan cabrón, no has llegado nunca tarde a trabajar; que la cama tiene su propia fuerza de gravedad tan fuerte que no te puedes incorporar y que has aplazado obligaciones para quedarte en ella, o que tenías que hacer la compra y vas a cenar un bocadillo de atún porque no tienes muchas más opciones. 




Que 5 minutos jamás son 5 minutos, y que lo de la relatividad del tiempo es totalmente verídico.

Por estos motivos, ésta va a ser mi meta en este mes de enero, una meta real pero más útil que "apuntarme al gym" o "ser más yo misma".

Que por cierto, contadme qué metas para este mes de Enero tenéis en la mente, pero si son de las que he criticado, gracias pero... para ti toítas. Y si hay alguna pululando por el mundo Instagrameño o Youtubero que os parezca totalmente absurda, dejádmelo también escrito que sé que muchos me leéis pero jamás comentáis, ¡malditos!



¡Un beso gigante os mando (veinte si te suscribes a mi blog)!

¡Muá!

lunes, 12 de diciembre de 2016

CREMAS FACIALES DE SÚPER QUE HE PROBADO (POR MENOS DE 10 EUROS)

¡Hola a todos! 

Sí, he estado de puente con mi familia y al ordenador ni acercarme, pero seguro que me entendéis cuando digo que hay veces que es necesario desconectar para volver a conectar. Y eso he hecho estos últimos días.

Pero no pasa nada porque he vuelto con algo muy interesante a mi parecer, y es que he considerado que hacer una recopilación de la opinión que tengo de cada crema de supermercado que he utilizado desde que empecé a cuidarme la piel puede ayudar a quién, como yo en muchísimas ocasiones, anda leyéndose todo Internet para saber en qué invertir el dinero. Y como jamás he querido ni he necesitado gastarme más de 10 euros en una crema (hasta el momento mi piel no me ha dado problemas como para que tener que hacerlo), todas las que voy a estar comentando no superan en absoluto los 10 euros, son totalmente asequibles y hay para todos los bolsillos, además de encontrarse fácilmente en grandes superficies como Carrefour, Alcampo, o supermercados como Mercadona, Dia, Consum, o en perfumerías como Primor, Perfumerías If o Aromas.  




Te interesará saber, antes de comenzar a leerte todo lo que voy a contarte, que mi piel hace años era normal con un poco de grasa, en la vida me ha salido acné a excepción del típico grano visible y cojonero que sale antes de que te venga la regla, a causa del cóctel de hormonas que tenemos entonces. Lo cierto es que ahora, con el cóctel hormonal más asentado ya, no me sale ya ni el grano en cuestión. Con los años mi piel ha ido reduciendo la producción de grasa y aunque tuve una época de irritación y sequedad en la piel bastante evidente en las que buscaba como una desesperada cremas súper untuosas y delicadas, ahora mi piel es, además de extra sensible y reactiva, es normal/mixta, con algunas zonas deshidratadas que me dan sensación de sequedad, y zonas normales que con el paso de las horas y según qué maquillajes, se vuelven un pelín brillositas, pero en líneas generales puedo decir que mi piel no me da grandes problemas.

¿Empezamos?


La primera crema que entró en mi casa para mí fue ésta de Astor, que mi madre compró en un pack de oferta en el que venían dos botes por 5 euros. Compró ese pack porque uno iba a ser para ella y otro para mí, y esa fue la primera crema facial que yo me iba a poner en la cara en toda mi vida. Sin duda empecé en el mundo cosmético metiendo la pata hasta el fondo (en este caso puedo cargarle a mi madre el saco), porque la crema no podía ser peor. Recuerdo que se la acabamos dando a mi padre para que la usara en las manos: es grasienta a más no poder, no se absorbe jamás de los jamases, huele a crema antigua, si tienes la piel grasa te hará terminar como un churro dominguero, si sudas la piel la escupe... Fatal. FATAL. Aunque el precio y el hecho de que vengan dos pueda ser tentador, huid de esto, advertidos quedáis. 

Astor, muy mal. 



No recuerdo si después del fiasco de Astor usara otra o quedara tan escarmentada con esa que me retirara temporalmente del escenario de potingues, pero lo que sí recuerdo es que la crema para la cara que he utilizado durante más tiempo ha sido la crema Nivea Soft, y aunque muchos crean que esta crema es únicamente de manos o corporal, en el tarro se especifica que es también para rostro. Me fue muy, muy bien durante todo el tiempo en que la utilicé: nada de granos, hidratación estupenda, no me ha provocado irritación ni reacción alérgica, se absorbe rápidamente, no es grasienta... Pero empecé a dejarla de lado al adentrarme en los veintitantos, quería una crema que fuese más específica, aunque si os digo la verdad, en mi casa jamás falta un tarro grande de Nivea Soft, porque de vez en cuando, me sigo poniendo. Como detallito os cuento que conozco a quién un dermatólogo se la recomendó como la mejor hidratante para la piel. 

Si no tienes grandes problemas de piel o eres joven y sólo buscas hidratar sin más, ésta es tu mejor opción. 


Mientras utilizaba la crema de Nivea que tantos años me ha acompañado, estalló el boom de la crema de Lidl, la famosísima Q10 de Cien, la cual la OCU la nombró la mejor crema incluso comparada con cremas de alta gama como las de la Praire. Y ahí que fui yo con mi ansia viva y compré no un bote, sino dos, fuese a ser que me faltara. Vaya chasco. Es grasienta,, huele a reviejo, se hacen pelotillas, no se termina de absorber, deja una sensación de telillo en la cara que no me gusta nada... Menos mal que es de las más baratas que he comprado, pero parece que no escarmiento porque este año ha salido como mejor crema según la OCU la de Aqua, también de Cien y seguro que caeré... Ya os contaré.

No la recomiendo para nada, sinceramente. 




La siguiente crema que compré fue ésta de Olay, una antiedad con "hidratación instantánea" para prevenir las primeras arrugas. Para mí esta marca queda tachada de la lista de momento porque me provocó una reacción alérgica como la copa de un pino, me ardía la cara y ni apoyarme en la almohada podía. Se la di a mi madre para que la arpovechara ella (nada más de pensar en tener que tirarla habiéndome costado casi 12 eurazos, me daban los 7 males), y a ella le pasó igual: empezó a sentir quemazón y se la tuvo que retirar con agua. Al final esta crema casi sin usar prácticamente pasó a manos de mi amiga que tiene la piel de piedra y le va bien todo. Qué decepción.


Con toda la cara en carne vive me tuve que ir en busca de otra crema que me hidratara y me ayudase a calmar y reparar lo que la de Olay me había provocado, así que de entre todas las cremas que vi y que no costaran un ojo de la cara (recordemos esos 12 euros ahí, llorando, en la basura...), pues me encontré con ésta en un súper Dia (sitio en el que se vende más cara, mejor Primor), y me la llevé. Concretamente es la crema para pieles sensibles y secas de las Hydra-Adapt de Garnier. Esta crema es el paraíso metido en un bote rosa, yo no sé por qué no la he vuelto a comprar. Huele increíblemente bien, se extiende perfectamente, hidrata muy bien y es muy suave y efectiva. No salen granos, deja la piel aterciopelada y a la mañana siguiente la piel se ve sana, más bonita, pero si tienes la piel muy grasa no te la recomiendo, porque es la antítesis a un gel con efecto matificante. 



Cuando se me acabó, habían lanzado las nuevas cremas de Garnier Hydrabomb, indicadas para pieles deshidratadas, con spf del 10 y antioxidantes, así que como buena blogger de belleza, me fui a la perfumería (iba a ir igual, ¿eh?), y me lleve el pack de la crema de día y la de noche, que jamás antes había utilizado una crema de noche y mi duende cabrón de los veinticinco ya me iba susurrando que para cuándo, que mira qué arruguita se te ve por ahí. 

Creo que la crema de día es la mejor que he tenido jamás: hidrata de verdad, deja un aspecto (y tacto) sano de la piel, la deja suave, lisa, no provoca rojeces ni irritación o granos, no provoca grasa, no deja tacto pegajoso, se absorbe magníficamente y si la aplicas con el rostro húmedo recién salida de la ducha, ayudas a que el agua de tu cara penetre junto con la crema en tu piel, quedando todavía más hidratada. De verdad, me he enamorado de cómo deja mi piel esta maravilla. La compré en marzo de este año y me ha durado hasta ahora, usándola cada día dos veces. Repetiré sin duda y seguramente la combine con la Hydra - Adapt para pieles secas o sensibles para la noche, ahora comprenderás por qué. 

Y es que con la crema de noche Hydrabomb no estoy tan, tan encantada. No es una mala crema pero deja sensación más pringosa que la de día, tanto es así que aún me queda porque no la utilizo todos los días. Me la pongo una o dos veces a la semana como una especie de tratamiento, para mí hidrata demasiado. Tiene textura gel y cuando toca la piel parece que se convierte en agua, pero no termina de secarse, es extraño. Es por este motivo que la combinación no me acaba de encajar, y es por eso también que considero que la mejor opción para la noche sería la versión rosa para pieles secas y sensibles de las Hydra-Adapt, según mis necesidades y experiencias con ellas. 


                                                  


La última adquisición y que estoy utilizando ahora desde hace apenitas una semana es esta crema - gel, también de las Hydra-Adapt de Garnier, pero esta vez preferí probar la naranja, que dice ser para pieles apagadas o fatigadas, porque quería dejar descansar la piel de un mismo producto antes de repetir con la Hydrabomb de día, y lo cierto es que esta crema ni fú ni fá. No es una crema mala, hidrata bien, tiene textura gel con lo cual se absorbe rápidamente (no tanto como otras) y aporta frescor, deja la piel suave pero tarda un pelín en absorberse, tiene unas partículas minúsculas de iluminador pero que en la piel te garantizo que no se ven pero que aportan un aspecto sano y luminoso a la piel (no es purpu, que no cunda el pánico), pero la realidad es que esta crema no me está dejando la piel mal pero hay algo que no me acaba de encantar... Quizá sea que si te pasas con la cantidad, te quedas un poco pegajosa, aunque eso se soluciona aplicando menos... No sé. A lo mejor he quedado tan encantada con la Hydrabomb que ahora... Seguiré utilizándola y cuando tenga una opinión mucho más formada, más curada (como el queso), os contaré si me sigue pareciendo una buena crema pero sin más, o una crema espectacular. Si fuese un chasco ya me habría dado cuenta, creo yo. 

Para lo que sí me gusta es para aplicar el maquillaje después, siento que el acabado es mejor.


Ésta ha sido mi lista de cremas de toa' mi vida, las que he utilizado desde que era una mocita y empezaba a ponerme cremas porque mi madre me decía que es así, empezando joven, cuando se previenen las arrugas, o se retrasan. 

Creo que me han ganado las de Garnier, concretamente la Hydrabomb de día y la Hydra-Adapt para pieles secas, y pienso probarlas combinadas y escribir una entrada dedicada a ellas únicamente. 

Ahora que sabéis qué cremas me han gustado más y cuáles no me han gustado nada, no os perdáis este miércoles ¡LOS MEJORES TRUCOS PARA QUE TU CREMA FACIAL SEA 10 VECES MÁS EFECTIVA!

¿Qué cremas favoritas low-cost tenéis? Habéis tenido malas o buenas experiencias con las cremas que he mencionado? Contadme y alimentad mi alma de blogger cotilla. 

Un beso guapuras.

¡Muá!